LA VIDA A COLORES

autor

Por Andrea Osnaya

 

¿Te has puesto a pensar de que color es tu amor? ¿De qué color es tu enojo? ¿Tu compasión? ¿Tu alegría? ¿Tu tristeza? ¿Cuáles son los colores de tus sueños? ¿De tus deseos? ¿De tu infancia?

El color es una sensación que producen los rayos luminosos en los órganos visuales y que es interpretada en el cerebro, nos expresa valores, sentimientos, estados de ánimo, situaciones. Estamos hechos de colores que forman nuestros deseos, nuestros pensamientos, nuestras emociones… y sin embargo, pocas veces somos conscientes de ello. Es por eso que tenemos información importante sobre nosotros mismos cuando observamos nuestros colores favoritos y aquellos que más rechazamos.

El espíritu del color está presente en todas partes: en la naturaleza, en la cocina, en la ropa, en las calles… vivimos rodeados de colores a diario, se encuentran dentro y fuera de nosotros y tienen un impacto poderoso en nuestra experiencia cotidiana ¿cómo te relaciones con él?

Los colores del ser nos invitan a vivir, a nutrirnos, a crear, a expresar. Nos muestran reflejos que nos gustan y otros tantos que nos incomodan. Son un portal a nuestro mundo interno y nos brindan un marco para recorrer ese sendero.

Hay días que me siento verde y en otros quiero ser azul profundo como el cielo cuando está a punto de amanecer. Hay tardes que me ilumina una mezcla de rojo y amarillo comandados por un sol majestuoso a punto de ocultarse y otras tantas en las que un gris nublado tiñe todo a mi alrededor, cómo si mi todo estuviera «hecho en blanco y negro» . Hay días en los que un rojo vivo y cíclico ilumina mi mundo y otras en las que es un morado misterioso y fascinante el que me da la guía. Son los colores de mi vida, aquellos que marcan el ritmo en el que respiro, pienso, siento, quiero y expreso.

¿Qué te dice a ti cada color? ¿Qué significado íntimo le das? Finalmente habrá que recurrir a nuestros referentes internos para relacionarnos con esa gama de intensidades y tonalidades que esperan a ser exploradas  y que tanta información sobre nosotros mismos nos pueden proporcionar. Por lo pronto, aquí dejo un listado generalizado de los colores y cómo las personas los experimentamos:

BLANCO (yang).- Es un color que está asociado a la luz y a la luminosidad; a la limpieza y a la claridad, a la pureza y a las causas positivas.

NEGRO (yin). Es un color que asociamos con la noche, lo que resulta desconocido y tenebroso. Refleja emociones negativas, la depresión, el encerrarse en sí mismo.

ROJO es el que regula la vitalidad del cuerpo físico; al ser estimulado por el color rojo se puede utilizar en casos de cualquier estado de fatiga severa, decaimiento, anemias.

VERDE.- La luz verde es una vibración de armonía y de equilibrio, la misma que irradia el follaje de la naturaleza, promueve la ingeniosidad, con lo cual será más fácil encontrar soluciones efectivas a los problemas.

AZUL.- Es frío, astringente y antiséptico, reduce la tensión y elimina las ideas obsesivas, en tanto que sus variedades sé conectan con distintas glándulas.

VIOLETA.- reduce la tensión muscular, la presión sanguínea, el pulso y la respiración, es recomendable en el tratamiento de obesos, maníacos y los que padecen de insomnio, promueve la gratitud, para poder sentir y agradecer por lo que disfrutamos.

AMARILLO.- Es un color que representa la inteligencia, el desarrollo y la capacidad intelectual.

Al estudio de los colores desde la perspectiva terapéutica se  se le conoce cómo cromoterapia o terapia del color y desde el enfoque del diseño se llama Teoria del color.

En definitiva la vía del autoconocimiento se encuentra en todas partes y un buen punto de partida para empezar a desenrollar  la madeja de una forma lúdica puede ser dejarnos llevar por los mensajes que nos traen los colores.

Colores

 

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