ENTREVISTA CON CÁSSIO AOQUI, DEL PERIÓDICO FOLHA DE SAO PAULO

ENTREVISTA CON CÁSSIO AOQUI, DEL PERIÓDICO FOLHA DE SAO PAULO

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Por Marco A. Stivalet Pensado

 

M.S. Nos gustaría saber a cerca de los premios Emprendedor Social y Emprendedor Social del Futuro que manejan en el Periódico.

C.A.  El premio Emprendedor Social lo hacemos desde 2005 junto con la Fundación Schwab de Suiza, una Fundación que creó también el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) y que busca a los mejores y más innovadores emprendedores sociales alrededor del mundo, que se llevan al Foro Económico Mundial, para darle voz no solamente a los políticos [o a] los empresarios, también los emprendedores sociales. [Por eso] hacemos el premio desde 2005. Este año [2011] es el séptimo año del premio, y en 2009 creamos el otro premio que es el de Emprendedor Social del Futuro, que consiste básicamente en los mismos criterios, pero con la diferencia de que el Emprendedor Social del Futuro debe tener sólo entre uno y tres años de existencia; mientras que, para los proyectos del Emprendedor Social, hay que tener más de tres años, para que sean consolidados de verdad.

 

M.S.  ¿Cómo se lleva a cabo el proceso de selección de las empresas que participan del premio?

C.A. El proceso dura todo el año. Empieza en marzo y abril, cuando tenemos el inicio de las inscripciones, cuando los candidatos van a rellenar en el internet en Suiza, ¿no? (sic) –es que tenemos una plataforma en Suiza–, los criterios más importantes, que son la innovación, sustentabilidad, impacto social directo, alcance, y multiplicabilidad de proyecto (sic). También se incluye políticas públicas; así como el perfil (cómo es el emprendedor social). Son siete los criterios más importantes. Después de eso normalmente recibimos a unos trescientos candidatos y hacemos una evaluación de todo para llegar hasta unos veinticinco, que son los semifinalistas.

Para ellos pedimos, por ejemplo, muchos documentos, como financieros, documentos administrativos para saber de verdad cómo trabajan; y eso lo hacemos con una consultoría especializada, también para tener la evaluación del negocio. Enseguida escogemos como nueve o diez que van a ser visitados por la organización del premio.

En esta fase en que estamos ahora, vuelvo a Brasil y visito sólo dos proyectos de los nueve de este año (sic). Hacemos una visita de tres días como mínimo, y en la visita tenemos que estar seguros de que el proyecto es de verdad innovador, sustentable y que sigue todos los criterios.

Después de eso escribimos un reporte. Soy yo el que hace toda la evaluación. Luego lo enviamos a los jueces, quienes hacen la evaluación final para decidir quién será el vencedor de los premios.

 

M.S. ¿Cómo seleccionan a este jurado, a los jueces; quiénes son ellos; de qué manera califican?

C.A. Ellos son normalmente son personas muy conocidas para el público brasileño, y tenemos siempre una diversificación. Son jueces de diversas áreas, entonces hay siempre una persona del Periódico (F. de S. Paulo), y otra persona de la Fundación Schwab. Ellos son los únicos fijos, todos los otros cambian cada año. Tenemos siempre a alguien del mundo académico. [Ellos, los del mundo académico] también hacen estudios aquí sobre el área social. Hay alguien del mundo empresarial que también tienen relaciones con el del socio ambiental y el del área pública, no política –para nosotros no es interesante tener alguien de política– sino alguien del departamento público, pues ellos son importantes para esos emprendedores. A veces también se incluye a un artista o alguien que sea muy conocido, muy famoso, y que tenga trabajo social, porque a nosotros nos gustaría muchísimo enseñar a la sociedad que se puede hacer mucho más… y también los ejemplos de personas que hacen eso.

 

M.S.  Hablando de eso, Cássio, ¿cuál ha sido, a lo largo de estos años, el impacto que se ha podido observar respecto a la realización de estos premios? ¿Existe un incremento en la elección del modelo del emprendimiento social en Brasil?

C.A. Seguramente, hay algunos cambios ahora. Ahorita mismo estamos haciendo un estudio para saber el impacto social de todos los finalistas del premio, porque, somos un periódico y, como periodistas, nos gusta buscar nuevos casos de emprendedurísmo social (sic), entonces normalmente somos nosotros los que alentamos a los emprendedores, y después ellos crecen muchísimo; porque el beneficio del premio no es dinero. Nosotros damos mba’s, cursos, consultorías, capacitaciones y networking en la poderosa red del Foro Económico Mundial, para que ellos mismos puedan buscar recursos propios. También hoy nosotros vemos que cambió un poco el escenario, que hay mucho más negocios sociales que antes. En 2005 no había ninguno, hoy tenemos aproximadamente treinta por ciento más de negocios sociales con fines lucrativos. Y también una novedad,  estamos creando ahora la Red Folia de Emprendedores Sociales, con ella buscamos seguir en los medios a todos esos emprendedores, [presentándolos] como parte de la información importante de la asociación que la sociedad todavía no recibe.

 

M.S. ¿Cuál crees que deba ser el papel de los medios de comunicación en el tema del emprendimiento social?, ¿crees que deba ser únicamente informativo?, ¿o los medios, en sí, tendrían que empezar a comportarse también de la misma manera?

C.A. Creo que son las dos cosas. En Brasil hay algunos premios que otorgan los mismos medios de comunicación –no sé como sea en México–; sin embargo éstos todavía no están preparados para saber qué es el emprendedurismo social (sic). Ellos mismos no saben claramente la diferencia entre emprendedurismo social (sic), y responsabilidad social. Muchos de ellos simplemente piensan que informar es todo lo que deben hacer como responsabilidad social, aunque puedan hacer muchísimo más, yo creo, y eso lo digo por Brasil en general. Tampoco los periodistas saben muy bien qué es emprendedurismo social. Hay muchísimos paradigmas por cambiar [además] de la información.

Así como hoy todos nosotros buscamos cómo activar al país [a través] de las informaciones económicas (cada vez más importantes), hay que buscar también las informaciones de sustentabilidad, para que cada vez tengamos más experiencias innovadoras exitosas, porque mucha cosa buena ocurre ahora en todo el país, en todo Brasil, en México también, seguro, y lo que falta es enseñar quién puede hacer ese tipo de innovación para un cambio positivo para toda la sociedad. Eso es lo que creo.

 

M.S. En tu opinión y con toda tu experiencia que has tenido interactuando directamente con proyectos del sector ¿cuál crees que sea el futuro o el devenir de este modelo en el mundo y a nivel Latinoamérica?, ¿Ves alguna tendencia que se empiece a marcar?

C.A. Yo estoy seguro de que hay una tendencia que va a mantenerse. Será cada vez más grande en todo Brasil, y en todo el mundo. Yo sé que –esto nosotros lo vemos en la práctica–, hay cada vez mayor número de inscripciones; pero también hay muchos desafíos, muchas cosas como la reglamentación, el marco regulatorio, y cosas que todavía no sabemos cómo van a ser. Creo que esto es una tendencia mundial y que es ahora el momento de discutirlo, para saber cómo será sostenible, porque si no hacemos eso ahora, y empezamos de una forma que no es correcta, después tendríamos las consecuencias. Pero estoy seguro que sí es una alternativa al modelo tradicional, y se vuelve cada vez más importante. Es sobre todo una alternativa no sólo para los jóvenes ricos, que salen de la universidad, y que quieren buscar una alternativa para la carrera; también para los jóvenes que son pobres, que viven en comunidades muy pobres pero que tienen mucha innovación, que tienen mucha idea y que conocen muy bien su realidad y pueden trabajar en esas comunidades mejor que cualquier otro que vaya.

 

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Cássio Aoqui es editor asistente del periódico Folia (Folha) de Sao Paulo, y especialista evaluador de proyectos para los premios Emprendedor Social y Emprendedor Social del Futuro, la entrevista se realizó durante la 1ª Cumbre de Emprendimiento Social Juvenil de Ashoka en el Tecnológico de Monterrey (campus Ciudad de México) en el mes de septiembre del 2011.

 

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